YO, EL SUPREMO
DEDICADO A ALEKSANDAR VUČIĆ
En
un principio todos creían que es la habitual restricción de la luz
que duraba tres horas. Sin embargo, por la mañana mis súbditos
amanecieron en la oscuridad y se dieron cuenta de que no era para
bromear. Las ovejas dóciles se fueron a trabajar; la plebe
raticabeza entraba a las fábricas, despachos, etc. Conforme pasaba
el tiempo empezaban a acostumbrarse a las tinieblas infinitas. Los
ojos se les desarrollaron tanto que podían moverse por la oscuridad;
el andar se les hizo más lento; las orejas les crecieron.
Mira,
señor escribano, a usted todavía le están creciendo.
Señor
escribano, escriba usted un comunicado: A partir de hoy prohíbo toda
clase de investigaciones que tienen como objeto la producción de la
electricidad punto la producción de velas debe triplicarse punto las
fronteras se han de cerrar punto las tinieblas son nuestro bien común
punto Nikola Tesla ha de ser capturado y arrestado punto explicar las
ventajas de nuestras tinieblas a los países vecinos con los cuales
tenemos el tratado de buena amistad y donde se alternan
luz-tinieblas-luz-tinieblas punto qué aburrimiento. Eso no ponga.
Llamar al escritor oficial del estado para que escriba un par de
novelas con los títulos apropiados: "Yo, el supremo en primera
fila"; "El diario de las tinieblas"; "La
dictadura de las tinieblas".
La
situación del país era satisfactoria. En el tratamiento médico
vuelven a utilizarse las sanguijuelas. No es bueno cuando el pueblo
tiene tanta sangre, porque es malo cuando empieza a hervir. Aquel
verano de 1995 tres veces hemos logrado a contrarrestar la inflación
con la quema pública de las monedas. Al mismo tiempo los-sin-techo
pudieron calentarse, puesto que las llamas eran inmensas. Todo el
mundo democrático nos dio enhorabuena por ese acto de buena
voluntad. Mi pueblo por fin se dio cuenta de que las tinieblas son
ventajosas por varias razones:
1)
el que ve menos vive más
2)
la luz destruye la vista y debilita los nervios
3)
las tinieblas benefician el metabolismo
4)
suben las tasas de natalidad.
en Belgrado, 1995
LA HISTORIA SE REPITE
Excelente cuento! Enhorabuena por reflejar y describir a un dictador!
ResponderEliminarEra Slobodan Milošević y es hoy Aleksandar Vucic y se parece a Nicolás Maduro!
ResponderEliminarEste cuento, voy a aclarar mi postura, se parece a todos los dictadores vivos!!!
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